Una de las víctima de Fernando Karadima, Juan Carlos Cruz, se refirió a las disculpas que el arzobispo Ricardo Ezzati tras la filtración de correos con Francisco Javier Errázuriz, y destacó que “siempre es bueno pedir perdón”.
Eso sí, el denunciante aclaró que “me duele que, y los vemos constantemente, que sean de la boca para afuera una cosa, pero lo que pasa por dentro es absolutamente otra, y lo veo a diario”.
Además, lamentó la situación que está viviendo la Iglesia chilena, asegurando que “los perdones son con nombre y apellido, son con reparación y con transparencia”, y concluyó que debería haber una “limpieza profunda” en la institución.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".