Se llama Zaid Abdul, es un refugiado sirio y su mayor ídolo es Cristiano Ronaldo. Por eso la felicidad que mostró al entrar ambos a la cancha era evidente.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.