Sin mostrar miedo alguno y con una cámara GoPro fijada en su cabeza, James Kingston ha vuelto a desafiar a la gravedad y lo que es más llamativo en esta ocasión, a los dispositivos de seguridad de uno de los mayores de la capital frances.
El youtuber y aventurero, ha conseguido escalar la Torre Eiffel con sus manos y piernas, sin ningún sistema de sujeción adicional mientras lo grababa todo.
Tras llegar a la parte superior, el escalador se entregó sin oponer resistencia a la policía, sin recibir multa, pero con la promesa de no volver a hacerlo.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.