Una lotería de Las Vegas entregaba un premio de 500 millones de dólares en el premio mayor. No obstante, las posibilidades de ganarlo eran de 1 en 292.201.338.
En medio de la locura de apuestas, este participante fue excesivamente honesto durante una tranmisión en vivo.
Consultado por sus chances de ganar, respondió que eran “casi nulas”, y cuando le preguntaron qué haría con el dinero, su respuesta arruinó totalmente el despacho: dijo “un puñado de putas y cocaína”.
De vuelta en el estudio, el conductor dio una espontánea reacción, y dijo “¿acaso no es grandiosa la TV en vivo?”
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".