Las diferencias entre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista sigue marcando a la Nueva Mayoría, con algunos miembros de la falange sosteniendo que el conglomerado oficialista difícilmente tendrá una proyección más allá del actual Gobierno.
Una situación que surge a partir de las posturas de ambos partidos ante la reforma laboral y por el proyecto para anular la Ley de Pesca, haciéndose patente una desavenencia histórica que había tenido una pausa con la conformación de la Nueva Mayoría.
De ahí que surgen las interrogantes respecto a si estará realmente en peligro su continuidad, a raíz de esta pugna, para un próximo gobierno.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".