No está ni cerca a un gato real, pero cumple con lo que promete. Este perro ha sido entrenado para imitar el maullido de un gato cuando su dueña se lo indica.
Pese a que se equivocó varias veces, ya se encuentra perfeccionando su respuesta para que sea más precisa gracias al premio que su amo le da cada vez que acierta.
En menos de 24 horas ya logró más de 200 mil visitas en YouTube.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".