La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, fue enfática en afirmar que el paro de los trabajadores anunciado para el 22 de marzo se llevará a cabo con o sin la aprobación de la reforma laboral antes de la fecha de la movilización.
Además, la dirigente sindical aseguró que no se debe jugar a “tratar de generar falsos consensos cuando podemos tener posiciones distintas”.
En el oficialismo, en tanto, la ministra del Trabajo Ximena Rincón, le restó importancia a los plazos e indicó sobre la reforma que “nuestra idea es que sea durante el mes de marzo, pero ponerle los plazos es menos importante que tener la reforma”.
El exministro de Hacienda abordó el triunfo de José Antonio Kast, el estado de la centroderecha tradicional y advirtió las complejidades fiscales de cumplir con un recorte de US$ 6.000 millones en 18 meses.