Según el Colegio de Matronas 2500 abortos al año se realizarían de aprobarse el proyecto que despenaliza la interrupción del embarazo en tres causales.
Pero, ¿qué pasará si un médico no quiere hacerlo? Simplemente no lo hará, ya que puede acogerse a la objeción de conciencia.
Ese es el derecho que considera la actual iniciativa y la razón que entrega el rector Ignacio Sánchez para justificar que en la red de Salud UC no se realicen abortos, a pesar de que la objeción de conciencia institucional no está contemplada en la ley.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".