Durante un seminario en la Universidad Adolfo Ibáñez, el agente de Chile ante La Haya, José Miguel Insulza, planteó críticas al proceso constituyente impulsado por Michelle Bachelet, asegurando que “no va a llegar demasiado lejos”.
Declaraciones que luego el agente ante la CIJ rectificó en entrevista a Radio Cooperativa, señalando que “probablemente lo dije mal, estoy claro en eso. Pido excusas, no fue mi intención ni debilitar ni criticar un proceso que apoyo plenamente”.
Un gesto valorado desde el Gobierno y particularmente desde el ministro del Interior, Jorge Burgos, pero aún así duramente criticado por el diputado Jorge Tarud, que lo emplazó a tener dedicación exclusiva a La Haya o a “dar un paso al costado”.
Críticas a las que se sumó el diputado José Manuel Edwards, y acusó que Insulza “está ocupando los recursos de la Cancillería para hacerse su propia plataforma política”.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.