El National Watch and Clock Museum, en Estados Unidos, alberga raras piezas de relojería que están en exposición. Sin embargo, varias están sin funcionar.
Estos turistas, atraídos por el raro ejemplar de madera que colgaba en la pared, decidieron hacerlo funcionar. Si bien al principio parecía todo inofensivo, el reloj terminó cayendo y destruyéndose en el suelo.
Fue el mismo staff del museo quien posteó el video en sus redes sociales, recordando a los visitantes que deben hacer caso cuando dice “No tocar”. Eso sí, aclaran, los daños son reparables.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.