El sacerdote jesuita, Felipe Berríos, lamentó el ataque contra la Iglesia de la Gratitud Nacional y dijo que “si no cambiamos la forma de protestar los que convocan tienen que hacerse responsables”.
Además criticó que quienes protagonizaron los desmanes tienen una “ideología de mercado, que lo que no está de acuerdo conmigo y lo que no me da una ganancia lo destruyo”.
“No respetan la institucionalidad, ellos están exigiendo sus derechos, y tienen razón en exigirlos, pero los derechos van sujetos a deberes, y ellos tienen un deber como jóvenes con la patria”, enfatizó.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.