Ex seremi de Transportes, Raimundo Cruzat, cuestionó la moción apoyada por el Gobierno sobre restricción vehicular permantente para reducir la congestión, y sostuvo que “a mediano y largo plazo produce efectos contrarios a lo que busca”.
Ello en parte porque la norma establece la posibilidad de pagar un pase para evitar esta restricción. En esa línea Cruzat calificó la situación como “delicada” ya que podría afectarse la productividad de las Pymes que no puedan circular.
Según explicó, a largo plazo la experiencia de otros países muestra que la iniciativa produce un incentivo para comprar un segundo o, incluso, tercer auto, lo cual aumentaría el parque automotriz, con lo cual “se empiezan a producir más perjuicios que beneficios”.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".