Metal Beer Fest: Con cerveza y buen metal, ¿qué puede salir mal?

Por Carlos Pizarro

24.03.2025 / 18:00

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En su segunda edición, el festival de metal convocó a Sodom, Dark Angel y Atreyu, además de bandas nacionales que hicieron de la jornada dominical una inolvidable.


Las calles de Independencia, en las cercanías de la estación Plaza Chacabuco, comenzaron a repletarse de poleras negras, chaquetas de cuero o mezclilla y parches alusivos a decenas de bandas. Era pasado el mediodía y la procesión había iniciado.

La ruta que los grupos seguían apuntaba al Hipódromo de Chile, aunque nadie venía a ver caballos correr; los que correrían en círculos al son del metal eran ellos mismos, pues a las 14:00 se abrían las puertas para dar inicio al Metal Beer Open Air, festival que en su segunda edición reunió a seis bandas de distintas vertientes del género.

Enmarcados por los habituales vendedores ambulantes comercializando productos relacionados a las bandas que se podían disfrutar en la jornada dominical, que parecían convivir sin mayores problemas con los carabineros enfocados en el resguardo, se armó una fila aún incipiente, con fanáticos que parecían despreocupados en andar de negro ante un caluroso día.

Fue al cabo de unos minutos que abrieron las puertas y los primeros entusiastas ingresaron listos para la premisa más simple del festival: metal y cerveza.

Así, desde el inicio ya se podía disfrutar tanto de cervezas enlatadas como de artesanales, que sorprendentemente dieron abasto ante los cientos de sedientos asistentes.

Dezaztre Natural fueron los encargados de abrir los fuegos, convocando rápidamente a los primeros metaleros al frente del escenario. Los chilenos dieron muestra de un eficiente crossover thrash, avivando la llama de quienes pasarían otras 10 horas a la espera del show principal.

Dezaztre Natural en Metal Beer Open Air.

A pesar de los dos cortes en el sonido que sufrieron los nacionales, la banda llevó a cabo sin problemas la misión de iniciar el espectáculo, mientras en paralelo un tractor daba vueltas labrando la tierra donde en un día normal corren los pura sangre.

A la velocidad de Dezaztre Natural le siguió el death metal progresivo a cargo de Decessus, banda más reciente del cartel y que no dejó indiferente a nadie.

Varios conocían al menos que la vocalista es Ignacia Fernández, modelo que buscó ser Miss Chile el año pasado y que precisamente llamó la atención por la dicotomía que para muchos fue ver cómo ambos mundos colisionaban en ella.

Sin embargo, con un despliegue majestuoso de virtuosismo por parte de sus integrantes, Decessus mostró cómo se ejecuta de buena manera esa colisión de géneros, con momentos que recordaban al djent y otros más reminiscentes de lo melódico.

Decessus en el Metal Beer Open Air.

Lamentablemente, otro repentino corte en el sonido evitó que parte de una de las canciones fuera disfrutada en su punto más álgido, algo que no significó mayores problemas para las y los presentes.

El camino hacia el show principal continuaba con los chilenos de Sadism, quienes presentaron el clásico death metal que han macerado por décadas.

Haciendo gala de algunos temas icónicos, los nacionales también dieron una muestra de su más reciente trabajo Obscurans (2023), que refleja también la vigencia del género en el país.

Sadism en el Metal Beer Open Air. Cristian Carrasco.

La primera banda internacional en aparecer en el escenario del Metal Beer Fest fue Atreyu, la cual debutaba en nuestro país a pesar de los más de 20 años de carrera.

Tocando teclas distintas a las del resto del cartel con su metalcore dosmilero que sostienen a la fecha, la banda mostró desde el primer minuto que tanto ellos como los asistentes estaban deseosos de encontrarse.

En un punto el vocalista principal Brandon Saller bajó del escenario, pasó por sobre la barricada que contenía al público e ingresó a la multitud, mientras seguían interpretando Drowning, de su álbum más reciente The Beautiful Dark of Life (2023), generando una inmediata conexión con la audiencia local.

Brandon Saller de Atreyu entre el público del Metal Beer Open Air.

Poco a poco se acercaba la maquinaria imparable que cerreraría la noche de domingo, pero aún no.

Los norteamericanos de Dark Angel ingresaron al escenario cuando ya atardecía en la capital, casi como si su participación tuviera algo que ver con el oscurecimiento del recinto.

La clásica banda del thrash metal estadounidense volvía luego de sus dos presentaciones en 2023, una en el The Metal Fest y otra en solitario en el Teatro Cariola, donde compensaron de alguna manera a los fanáticos que quedaron con gusto a poco en la primera pasada.

Dictando clases del género, los círculos de gente que se generaron en el centro del público terminaban una y otra vez en palabras de agradecimiento por parte del vocalista Ron Rinehart, quien celebraba la energía que entrega la gente cada vez que han tocado en Chile.

Dark Angel en el Metal Beer Open Air.

Ya caía la noche y las últimas gotas de energía parecían escasas, pero aún latentes.

Faltaba la banda principal, quienes han pisado territorio chileno desde 1997 y que mantienen una conexión con el público local como pocas otras bandas.

Se trata de Sodom, conjunto insigne del thrash metal germano que llegaba a Chile por sexta oportunidad y que hicieron gala del género que vienen trabajando desde los 80, que les ha significado el informal podio entre los “Big Four” teutónicos.

Con un repertorio de 20 temas, la ametralladora parecía no parar incluso cuando entre canciones el público entonaba un “olé, olé, Sodom, Sodom” o simplemente cantaban su nombre. En un punto Tom Angelripper, vocalista y bajista, se puso una improvisada máscara de verdugo confeccionada por un fanático, haciendo referencia a la carátula del EP In The Sign Of Evil (1985).

Sodom en el Metal Beer Open Air. Cristian Carrasco.

Pasando en gran parte por el Agent Orange (1989), los alemanes interpretaron temas de 11 de sus 16 discos, incluyendo entre ellos un cover de Venom: Leave Me In Hell. Incluso sin algunos clásicos como M-16 o Tombstone, el setlist fue del agrado de todos los asistentes, quienes aún tras casi 10 horas de música y movimiento, seguían ávidos de más.

Signo del aprecio por el público chileno fue que ante los insistentes gritos que pedían Fuck The Police, canción que no interpretaban desde 2017, Tom simplemente dijo “no la hemos ensayado, pero hagamos algo: ustedes cantan el coro y nosotros la tocamos”. Dicho y hecho.

Sodom en el Metal Beer Open Air. Cristian Carrasco.

La jornada terminaría tan veloz como había comenzado más temprano con Dezaztre Natural, con un thrash crudo y directo: Bombenhagel, del Persecution Mania (1987), el que detenían de vez en cuando solo para retomar aún más fuerte y más rápido.

Así, mientras aún sonaba el outro Glückauf der Steiger Kommt, las hordas agotadas dejaban el recinto hípico, aglomerándose en la única puerta disponible para el egreso y perdiéndose por las calles de Independencia hasta ser convocados en una próxima oportunidad, esperando que metal y cerveza no falte.