CNN Chile recibe dos nominaciones al Premio Periodismo de Excelencia 2024 en la categoría Entrevistas
Una entrevista al exministro Luis Cordero y al juez de la Corte Suprema, Jean Pierre Matus, fueron las dos piezas destacadas.
Olivia Rodrigo mostró todo su potencial, como en Obsessed, donde sacó una guitarra eléctrica negra y comenzó a tocarla o en Traitor, donde relució su calidad vocal, terminando la canción con el coro a capella sonando perfecto.
Chile es el primer país de Sudamérica en ver a Olivia Rodrigo en vivo. Una hazaña no menor, considerando que, a sus cortos 21 años, ya se posiciona como una de las principales embajadoras de una escena musical que hoy despega con el streaming viral y al mismo tiempo, busca reivindicar los vinilos.
En un show marcado por una energía y —y que obligó varias veces a pedir a los efervescentes fanáticos que retrocedieran para tener más espacio—, la nueva estrella del rock femenino se lució ante una audiencia que, desde las primeras horas de la tarde, hizo entrada al Parque Cerrillos con una meta fija: verla en vivo. Vistiendo prendas de ese lila que ya se ha vuelto distintivo de su marca, e incluso outfits completos que tomaban como inspiración sus videos musicales, sus fanáticos, orgullosos, se daban a conocer como livies.
Tras sus dos primeras canciones, Rodrigo saludó a sus seguidores e hizo mención de que era su primera vez en Chile y mostró todo su potencial en h8its como en Obsessed, donde sacó una guitarra eléctrica negra o en Traitor, donde relució su calidad vocal y cerró con un impecable coro a capella.
Love is embarrassing, Pretty isn’t pretty, Happier y Lacy fueron algunos de los éxitos que Rodrigo relució en el Lollapalooza 2025.
La cantante se vio cómoda en escena, se le vio relajada y haciendo gala de su manejo de instrumentos. También tuvo momentos más íntimos, como cuando escribió I <3 U con un labial rojo en una cámara que la acompañaba en el escenario y se lució con un cover de No Doubt.
Otro de los momentos estelares fue cuando cantó Teenage Dream, una canción que habla sobre sentir cómo la complejidad de ser adolescente. La interpretación de Rodrigo estuvo acompañada de imágenes de ella, cuando era menor con un micrófono y haciendo performances.
El meteórico ascenso que su primer sencillo, drivers license, tuvo en las listas globales en 2021 la volvió un nombre familiar. Pero el éxito consecutivo de prácticamente las 11 canciones incluidas en su álbum debut —y muy bien pensadas—, llegó a provocar tanta fascinación como dudas, especialmente entre generaciones más adultas.
De pronto, las letras de Olivia Rodrigo parecían contener una trama adyacente que se había vuelto foco de especulación obligatoria en la prensa rosa internacional y contaba con víctimas y villanos; como sería de esperar en triángulos amorosos juveniles. Con la diferencia de situar su atmósfera en los mismos sets de grabaciones de Disney Channel que, años atrás, habrían sido nido de polémicas similares entre figuras que van desde Lindsay Lohan hasta Selena Gomez.
Y aunque, en pleno 2025, Lindsay Lohan protagoniza su propio renacer en la industria y Selena Gomez goza de un imperio tan multifacético como multimillonario, Olivia Rodrigo es de una estirpe ajena. No es una celebridad probando hacer música como un aditivo, sino una compositora innata que, en la infancia, descubrió que postular al casting correcto y convertirse en una celebridad la acercaría hacia un objetivo. Y esta noche, Lollapalooza Chile fue testigo de ello.
Su desplante hizo, a ratos, olvidar que hace apenas un par de años era una adolescente. Junto a Billie Eilish, que también tenía 21 años cuando subió al Costanera Center Stage en 2023, llega como la mujer más joven en debutar como cabeza de cartel en la versión local del festival. Y mientras que a la voz tras bad guy, por ratos, la acompañó su hermano FINNEAS sobre el escenario, Rodrigo estuvo completamente sola en la hora y media de show. <- aquí cambiar en base a bailarines o invitados etc
Una entrevista al exministro Luis Cordero y al juez de la Corte Suprema, Jean Pierre Matus, fueron las dos piezas destacadas.