El volcanólogo y académico de la Universidad de Chile detalló las características del volcán, ubicado a 75 kilómetros de Santiago, y que ha registrado un aumento en sus sismos.
Los sismos en el Volcán Tupungatito han ido en aumento, informaron este lunes por parte del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), aunque mantienen la Alerta Técnica Verde.
En lo que va de marzo el macizo ubicado en la comuna de San José de Maipo, a 75 kilómetros de Santiago, ha registrado un total de 27 sismos de tipo LP, relacionados a la dinámica de fluidos al interior del mismo.
Con la Alerta Técnica Verde mantenida hasta la fecha se percibe un volcán activo, con comportamiento estable, este no representa riesgo inmediato.
Los peligros del Tupungatito
Daniel Díaz, volcanólogo del Instituto Milenio Ckelar Volcanes y académico de Geofísica de la Universidad de Chile, explica que los sismos son algo esperable cuando hablamos de volcanes activos, pero que en el caso del Tupungatito, al pertenecer a la cadena volcánica de Los Andes del sur, es necesario su constante supervisión.
“El volcán Tupungatito está incluido en la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Sernageomin, por lo que cuenta con estaciones sismológicas. Los diferentes tipos de sismos son un indicador de actividad volcánica y eso permite que esté constantemente monitoreado”, comenta Díaz.
La actividad de este macizo, añade el volcanólogo, se puede rastrear a través de sus depósitos hasta hace 80 mil o 100 mil años, lo que lo hace un volcán joven.
“La última erupción importante se registró entre 1951 y 1961, con una colada de lava de unos cuántos kilómetros desde el volcán y cenizas (tefra) que se dispersaron principalmente a Argentina. En 1986, en tanto, tuvo una actividad asociadas a cenizas que oscurecieron el glaciar cercano”, afirma el académico.
En ese sentido, los peligros volcánicos asociados a este volcán metropolitano son del tipo flujos de lava de mediano y corto alcance, eyección de piroclastos balísticos (fragmentos que surgen desde el centro eruptivo) y la generación de lahares, un lodo que mezcla agua y material rocoso de las laderas del volcán.
“Todos los volcanes activos representan un peligro para los poblados aledaños principalmente, por lo tanto, hay que estar atentos a las indicaciones de las instituciones a cargo de las emergencias en el país y a cambios en las alertas entregadas por las autoridades, que puedan significar restricciones de acceso al volcán entre otras cosas”, explica el académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.